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viernes, 29 de mayo de 2015

Los Vengadores: La era de Ultrón


Tony Stark nunca ha sido el mismo desde lo ocurrido en Nueva York. Tras una misión en la que Los Vengadores recuperan el cetro de Loki y con la ayuda de Bruce Banner, encontrará en la gema que encierra el poderoso bastón, la piedra que le falta para poder completar el proyecto de inteligencia artificial, Ultrón. Ahora, esa IA diseñada para proteger a la tierra de posibles amenazas, cobra conciencia propia, y decide que la salvación del planeta pasa por, la extinción de la humanidad, convirtiéndose así en un terrible y mortal enemigo a batir.



Secuela del exitazo de Marvel Studios que culminara un proyecto insólito y ahora modelo a seguir por otros estudios como es el universo compartido. Buena culpa de ello fue de un hombre al que antes la industria del cine le había dado la espalda, pero que había sido generador de series de tv de culto – Firefly, Buffy cazavampiros- y gran conocedor del mundo de los cómics – llegando incluso a ser guionista de Astonishing X-Men para Marvel- llamado Joss Whedon.


Tres años después de aquella proeza en la que era capaz de entregarnos una película espectacular con un reparto de primer nivel y una historia coral en la que todos los miembros del supergrupo tenían su momento de lucidez, nos trae la segunda parte. Y ha vuelto a conseguir entregarnos un nuevo ejercicio de cine espectáculo de altura. Aunque en esta ocasión no lo ha tenido tan fácil como en la anterior cinta. Por un lado, repite el esquema de la anterior con la consiguiente pérdida de frescura, y por otro tras el estreno se están conociendo una serie de tiranteces que el director y guionista ha tenido con el estudio y con su máximo directivo Kevin Fiege, y que tal vez han lastrado un poco el resultado final.



Esa mencionada pérdida de frescura, es algo totalmente inevitable tratándose de una secuela. El ritmo de esta es un tanto desigual, bajando revoluciones en su parte central, además de que hay tramas o escenas que se quedan como a medio explicar y que da la sensación de que parte del metraje se haya quedado en la sala de montaje.


Con todo, la dirección de la película resulta modélica, abre con una escena de acción muy dinámica en la que todos los personajes interactúan y el tramo final del film es de los que quita el hipo, repitiendo ese plano secuencia circular que ya tuviéramos en la primera entrega, para de esta manera autoreferenciarse y al mismo tiempo mejorar los puntos fuertes de la anterior producción.


No puedo olvidarme del tan publicitado enfrentamiento entre Hulk y la armadura Hulkbuster. Secuencia esta larguísima y todo un prodigio otra vez más de ILM – la compañía de fx CGI de George Lucas- pero de resultado un tanto desigual, ya que tiende a abusar de algunos primeros planos que confunden un poco y emborronan tan emocionante segmento.




En cuanto a los actores, repite todo el reparto de la primera entrega, aunque el guión se ha preocupado de dotarles a todos de dilemas más oscuros con los que poder ofrecer más matices a sus personajes y que no todo sean sonrisas y desenfado, a pesar de que siguen habiendo frases y chistes a modo de “oneliners”. El personaje que aparecía más desdibujado en la anterior cinta, Ojo de Halcón (Jeremy Renner), tiene aquí más margen de maniobra al brindarle el guión un transfondo y una razón más por la que luchar. Añadamos también esa historia de amor imposible entre dos personajes turbios –cada uno por diferentes motivos- como son Viuda Negra (Scarlett Johansson)  y Hulk (Mark Ruffalo) quienes apenas con unos gestos nos brindan algunos de los momentos más emotivos e íntimos del film.



Pero sin duda hay que destacar entre el elenco a las tres nuevas incorporaciones: Quicksilver (Aaron Taylor-Johnson), Bruja escarlata (Elizabeth Olsen) y La Visión (Paul Bettany). Los dos primeros encarnan a dos hermanos con poderes, siendo la actriz la que sale mejor parada, ya que el “velocista” acaba un poco desdibujado –quien sabe si entre los extras del blu ray encontraremos más escenas que doten de algo más de profundidad al personaje- y en cuanto al tercero, su presencia se convierte en una de las más estimulantes de toda la cinta, tanto por lo magnética que resulta su imagen como por lo bien adaptado que está a la gran pantalla, dejándole a uno con ganas de más.


Para el score, parece que a diferencia de lo que venía pasando con los primeros títulos Marvel, donde cada película tenía un compositor diferente, repite Brian Tyler, con lo cual se busca dar una coherencia también en lo sonoro a todo este universo compartido, aunque esta BSO no se presenta como la más acertada que ha compuesto para “la casa de las ideas”. Junto con este, encontramos a Danny Elfman que ha compuesto algunos temas adicionales y hecho un arreglo del tema principal que compusiera Alan Silvestri para la primera entrega, y que han tenido el acierto de mantener.



Espectáculo con sello Marvel de primer orden, como nos tienen acostumbrados que por poco no brilla con la misma intensidad que la primera entrega. Despedida del director de la casa que ha ayudado a levantar, y puente entre lo conocido y lo que está por venir en el MCU (o universo Marvel cinematográfico). Todo eso es Los Vengadores: La era de Ultrón, uno de los blockbusters sin duda de este 2015.


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